La Ciudad Deportiva de Villalba se vistió de gala este domingo para recibir a uno de los rivales más en forma de la competición. El UDF Villalba se medía a un Cerceda B que llegaba con la flecha hacia arriba tras sumar 12 de los últimos 15 puntos. Sin embargo, tras el parón de dos semanas, el hambre de los locales terminó pesando más que la inercia visitante.
Primera Parte: Pelea contra la madera
El equipo de Villalba saltó al verde con personalidad, adueñándose de la posesión y elaborando jugadas de mucha calidad. El dominio era claro, aunque faltaba ese «instinto asesino» en el último tercio del campo. Por su parte, el Cerceda B fiaba su suerte a las transiciones rápidas, pero se topó con una retaguardia local infranqueable. Solo un susto rompió la calma defensiva: un remate de volea en el segundo palo que obligó a Jaime a realizar una parada antológica.
A partir de ahí, empezó el idilio del Villalba con la mala suerte. Hasta tres veces se escuchó el sonido metálico del poste:
Primero, un centro medido de Mateo tras una internada de Víctor que acabó en un remate sutil por encima del portero directo al larguero.
Poco después, Jordi estrellaba otro balón en el palo.
Y justo antes del paso por vestuarios, un testarazo de Mohita volvía a impactar en el travesaño. Parecía que el balón tenía prohibido entrar.
Segunda Parte: El misil de Mateo hace justicia
Tras el descanso, el Villalba subió una marcha más. La consigna era clara: presión alta y bloque unido. El equipo empezó a robar balones en campo contrario con relativa facilidad, aunque la precisión en la definición seguía resistiéndose. El partido parecía abocado a un empate injusto hasta que apareció la magia.
En una jugada iniciada por un robo de Juanpa, el balón llegó a los pies de Víctor y este conectó con Mateo. El «10», en un alarde de confianza, se inventó un disparo desde fuera del área que se coló por toda la escuadra. Un golazo de bandera que hizo estallar a la grada y puso el 1-0 definitivo.
En los minutos finales, el Villalba pudo ampliar la ventaja, pero entre las intervenciones del portero rival y varios fueras de juego milimétricos, el marcador no se movió. Tocaría sufrir, pero los tres puntos se quedaron en casa gracias a un esfuerzo coral y a la energía de los cambios desde el banquillo, que oxigenaron al equipo en el momento crítico.
Cuadro de Honor: Los Protagonistas
| Jugador | Nota | Comentario |
| Huguito (MVP) | 10 | Un recital de equilibrio. Parecía Kirian Rodríguez en su plenitud. Recuperó, distribuyó y ganó todo por arriba. |
| Mateo | 9.5 | Puro despliegue físico y talento. Marcó un gol para el recuerdo y se vació hasta el último minuto. |
| Víctor | 9 | El «Vitinha» de Villalba. Un box-to-box incansable que estuvo en todas partes. 80 minutos de fútbol de alto nivel. |
| Armando/Tovar | 9 | Los «Viejóvenes». Sangre fría, pausa necesaria y contundencia defensiva. Una seguridad absoluta con el balón. |
Conclusión: Una victoria de prestigio ante un rival duro. El UDF Villalba demuestra que sabe jugar, sabe proponer y, lo más importante, sabe sufrir para ganar. El camino a seguir está marcado por el equilibrio de Huguito y la pegada de Mateo.
