Gimnástica Colmenarejo CF 0 – 3 UD Villalba
La UD Villalba se lleva los tres puntos en una visita de alta exigencia. A pesar de un inicio dubitativo, el equipo supo castigar los errores del rival y cerrar su portería con llave para mantenerse en la zona noble de la clasificación.
No fue el inicio más fluido de la temporada. Los nuestros saltaron al verde algo «adormilados», sufriendo para encontrar el ritmo de juego en un campo que siempre se presenta como un escenario hostil para el visitante. Sin embargo, este equipo tiene una virtud necesaria para estar arriba: el instinto.
En el minuto 2, antes de que muchos aficionados se hubieran acomodado, Ismael cazó el primer regalo de la defensa local para poner el 0-1. El gol fue el mejor despertador posible. Aunque el juego no era brillante, la efectividad fue máxima.
El Gimnástica Colmenarejo intentó reaccionar, pero se encontró con un bloque defensivo sólido y solidario. La UD Villalba leyó a la perfección los puntos débiles de la zaga contraria, presionando los balones divididos y provocando la duda en el rival.
Cuando el descanso ya asomaba, en el minuto 44, apareció de nuevo Ismael. El delantero aprovechó otra imprecisión defensiva para batir al meta local y poner una distancia de dos goles que psicológicamente fue definitiva.
En la segunda mitad, la consigna fue clara: portería a cero y control. Los nuestros cuajaron un partido muy serio en las coberturas y las ayudas. La sentencia llegó en el minuto 59, cuando Juan Sebastian culminó una jugada para poner el 0-3 en el luminoso.
A partir de ahí, la UD Villalba manejó los tiempos con veteranía, impidiendo cualquier intento de remontada local y sellando una victoria que refuerza la moral del grupo.
Con este triunfo, los nuestros suman 36 puntos en la Segunda Aficionado (Grupo 1). La tabla se aprieta en la parte alta y la UD Villalba se consolida en la cuarta posición, con 12 victorias en su casillero y la flecha mirando hacia arriba.
¡Seguimos adelante, UD Villalba!