Había mucho en juego en la Ciudad Deportiva de Collado Villalba. El rival, el Athletic Colmenarejo, llegaba como segundo clasificado con la intención de dejar el ascenso visto para sentencia. Pero se encontraron con un muro. Nuestros chicos tenían claro el plan de partido: nadie iba a celebrar en nuestra casa. Con una exhibición de casta, orden táctico y pegada, la UD Villalba se llevó los tres puntos en una mañana donde el viento fue protagonista, pero el fútbol lo puso el equipo local.
Primera parte: Intensidad y dominio bajo el viento
Desde el pitido inicial, el equipo salió a morder. A pesar de las fuertes rachas de viento, la UD Villalba se adueñó del balón, moviéndolo con criterio de banda a banda y asfixiando al rival en la presión. La consigna era clara: las segundas jugadas tenían que ser amarillas, y así fue.
El peligro llegó de las botas de Abde, que dispuso de dos manos a mano clarísimos. En el primero, el meta visitante estuvo acertado; en el segundo, tras una sutil vaselina que superó al portero, la madera y un defensor bajo palos evitaron el primer grito de gol. El Colmenarejo también tuvo la suya en el área pequeña, pero entre el viento y un providencial Jaime, el marcador se fue al descanso con el 0-0 inicial.
Segunda parte: Pegada y solvencia para cerrar el partido
Tras el paso por vestuarios, el equipo subió una marcha más. En el minuto 55, Mateo desatascó el encuentro con una obra de arte: una falta directa ejecutada con maestría que se coló en la red para poner el 1-0.
Con la ventaja, la UD Villalba no se encerró. La presión alta seguía surtiendo efecto y, en un córner botado «con música» por Diego, apareció Ruiz como un auténtico cohete en el primer palo para conectar un cabezazo inapelable. Era el 2-0 y el delirio en la grada.
Pudo ser mayor la renta si Sebas o Nerro hubieran estado acertados en sus ocasiones, pero el partido exigía también saber sufrir. En los minutos finales, el Colmenarejo apretó tirando de la calidad de sus delanteros, pero Jaime volvió a aparecer con una parada de época para mantener la portería a cero y asegurar que los puntos se quedaban en Collado Villalba.
El cuerpo técnico ha querido destacar el papel coral de todo el grupo, subrayando que cuando este equipo compite con esta seriedad, es imparable. No obstante, algunos nombres brillaron con luz propia:
| Jugador | Destacado por… |
| Nico (MVP) | El juvenil firmó un despliegue físico de otra categoría. Jugando fácil y con criterio, demostró que es un auténtico proyectil. |
| Mateo | Liderazgo y toma de decisiones impecable. Al más puro estilo «Pibe» Valderrama, manejó los tiempos y abrió la lata con un golazo. |
| Víctor | El «Káiser» de la zaga. Imperial por arriba y con una salida de balón limpia que dio muchísima tranquilidad al equipo. |
| Diego | Partido de matrícula de honor. Secó por completo al pichichi de la liga y demostró tener un guante en su bota derecha en cada balón parado. |