En un duelo de alta tensión donde estaba en juego el pulso por el liderato, la UD Villalba Cadete A firmó un empate (1-1) ante el Atlético Cercedilla. Un partido de dos caras en el que los nuestros, tras una primera mitad gris, acabaron encerrando al rival y rozando una victoria que se escapó por centímetros en el último suspiro.
Una primera parte de nervios y juego directo
El inicio del encuentro estuvo marcado por la presión del escenario. En un campo siempre complicado y con la responsabilidad de la pelea por el campeonato sobre los hombros, el equipo salió excesivamente nervioso. Durante los primeros 40 minutos, el planteamiento inicial se quedó en el vestuario; el Villalba cayó en la trampa del juego directo y los balones largos, un recurso que no surtió efecto y que impidió desplegar el fútbol asociativo al que nos tienen acostumbrados.
Pese al desorden, se generaron algunas ocasiones que no se lograron materializar. Sin embargo, el fútbol fue cruel antes del intermedio: en una jugada aislada mediante un balón en largo, el Cercedilla aprovechó la indecisión para poner el 1-0 e irse al descanso con ventaja.
Reacción de campeón y dominio total
Tras el paso por vestuarios, la dinámica dio un giro de 180 grados. El Cadete A recuperó la identidad, puso el balón en el suelo y empezó a dominar el ritmo del encuentro. El juego por abajo desgastó al Cercedilla, que se vio superado por la intensidad villalbina.
Fruto de ese asedio llegó el merecido 1-1. Con el empate en el marcador, los nuestros no levantaron el pie del acelerador, haciendo daño por bandas y manteniendo el control total. La épica estuvo a punto de consumarse en el último minuto, cuando un mano a mano clarísimo ante el portero local se quedó a milímetros de convertirse en el gol del triunfo.
Balance y clasificación
El pitido final dejó un sabor agridulce: un punto trabajado que sabe a poco visto el dominio de la segunda mitad.
Situación actual: Mantenemos la ventaja de 2 puntos sobre el tercer clasificado.
El objetivo: Aunque la pelea por la liga se pone cuesta arriba, el equipo demuestra que tiene fútbol y coraje para luchar hasta el final.
«Seguimos en la lucha. Este equipo no baja los brazos.»